La miastenia gravis es una enfermedad crónica que afecta a la comunicación entre los nervios y el músculo, también llamada unión neuromuscular. El sistema inmunológico de la persona con dicha enfermedad crea anticuerpos que atacan por error esta estructura, ocasionando cansancio rápido de los músculos y pérdida de fuerza al usarlos (Imagen 1). A todo ello, se ha relacionado la enfermedad con el órgano del sistema inmunológico situado detrás del esternón que recibe el nombre de timo.

Imagen1. Representación de cómo afecta la miastenia a los músculos y nervios.

El síntoma principal de la miastenia gravis es la debilidad muscular que empeora con el ejercicio físico y mejora con el descanso. Esta debilidad puede afectar a diferentes músculos del cuerpo dando lugar a la alteración en la visión, la expresión facial, la comunicación, la masticación, la respiración y el movimiento corporal (Imagen 2). Los síntomas varían entre personas, así como pueden variar de un día para el otro por lo que es importante planificar las actividades a realizar para evitar el agotamiento muscular.


Imagen 2. Representación de cómo se manifiesta la miastenia gravis.